lunes, 3 de junio de 2013

EN BOGOTÁ SE PUEDE SER… MARICA

Por: Gian carlos Julio De La Rosa




 “En Bogotá se puede ser”, con este potente eslogan de una campaña por el reconocimiento de los derechos de la población sexualmente diversa e identitaria, Bogotá se muestra como un distrito que garantiza el desarrollo pleno de las distintas ciudadanías que confluyen en él. Se puede ser blanco, mestizo, negro, pobre, acomodado, rico; se puede ser lesbiana, gay, bisexual e interesexo, se puede ser alto, bajo, calvo, gordo, sin embargo, y pese a la ejecución de una política pública LGBTI, no se puede ser TRANS[1].

Y es que aunque usted no lo crea, ser lesbiana, gay, bisexual o intersexo, se puede tolerar, aceptar e incluso reconocer, porque estos hombres y mujeres aunque en ciertas ocasiones transgreden las relaciones binarias del género, masculino-femenino (en algunos casos ellos femeninas y ellas masculino), su apuesta corporal no cambia, siguen siendo a la luz de cualquier transeúnte hombres y mujeres. Pero la TRANS no, con sus tetas, sus tacones, sus pelucas, sus espaldas anchas y sus manos gruesas desafían un orden “natural” establecido: hombre es hombre.

Hasta hace varios días pensé, como en Bogotá los movimientos sociales LGBTI son tan fuertes, que en verdad, cada grupo poblacional que conforma esa sigla, podía ser, lastimosamente el día 1 de junio del presente año, una de mis compañeras, lidereza de una corporación de la ciudad que defiende los derechos de la población LGBTI en Cartagena, no pudo ser.

Ese día Tania Duarte, mujer transformista, se colocó su mejor peluca, un vestido rojo de escote y espalda afuera, un legi negro para mitigar el frio, una capa de maquillaje para androginizar  aquellos rasgos de su cara que la hacían ver masculina, unos tacones que sobrepasaban los 10 centímetros, un bolsito negro y una dignidad que se altivó en presencia de aquellos que la vimos radiante, decidió junto con un par de amigos dirigirse a uno de los lugares de homosocialización más famoso de la ciudad de Bogotá: Theatron.

Para sorpresa de ella y de los amigos que la acompañaban, no la dejaron entrar. La excusa: “no tienes una tarjeta preferencial que te permita la entrada “por favor hazte a un lado”. No dejaron entrar su peluca, ni sus tacones, ni su vestido que le ceñía el cuerpo, no dejaron entrar sus pequeños senos y mucho peor, no dejaron entrar su dignidad. A ella, mientras que veía pasar a una fila de personas muy parecidas a ella, le habían negado el acceso a ser, en una ciudad en la que se puede ser y en un bar de uso exclusivo de la población LGBTI.

A ella, como a muchos y a muchas, no les explicaron la razón por la que su transcuerpo, no podía hacer parte de una de las “mejores rumbas de Latinoamérica”, simplemente debía abandonar el sitio. Este hecho particularmente complejiza la acción de discriminación, porque una cosa es que en Cartagena, se nos discrimine por negros, por ser mujer, por ser afeminados, por ser indígenas, por ser pobres (acciones claras de discriminación), pero que en Bogotá, la ciudad en donde se puede ser, en un bar LGBTI, en donde entraban personas iguales a ti, te digan que no puedes entrar, no solo te están discriminando, te están diciendo que toda tu, no puede ser. Porque la próxima vez que Tania se pare frente a un espejo, se ponga su peluca, sus tacones y su vestido, ya habrá interiorizado una imagen despreciativa de sí misma; y no por negra, ni por indígena, ni por ser mujer, sino por ser Tania.

A ella junto a otras más, le negaron el derecho al libre y pleno desarrollo de su ser. Ese día como cualquier asesino, sin mediar palabra le propinaron un disparo a quema ropa a su identidad, la mataron socialmente renegándola a la acera. Ya ella no podrá ser la misma mujer coqueta y descomplicada sin antes pensarlo, ya no llegará a los bares pensando que es la más regia, ya no caminará con la misma altivez con que solía hacerlo, porque ese día la pisotearon a ella y a nosotr@s como movimiento. Porque lastimosamente en Bogotá solo se puede ser marica… o dejarte pisotear como a uno.





[1] Para efectos de claridades en esta columna solo me voy a referir al ejercicio corporal de la Tras femenina, es decir de aquellos hombres que transgreden el género, porque desde siempre se construyen como mujeres

7 comentarios:

La Letra Cartagena dijo...

Grave lo que le pasó (y sigue pasando en su memoria)a Tania. Etos hechos hay que segir denunciándolos publicamente. COmpartiré el post.
Rechazo tajante a cualquier forma de discriminación que cohíbe en libre desarrollo de la personalidad y sataniza las libertades sexuales.

Alex27 dijo...

No me sorprende, Theatron el sitio mas exclusivo de Bogotá en cuanto a rumba gay, si genial, pero es el sitio mas degradante en cuanto a sentido social, el trato hacia las personas es indignante,como es eso de la tarjeta preferencial, de exclusividad?, a un sitio donde las drogas es el aperitivo, donde se encierran en los baños a morbosear, ese es el prestigio al cual se refieren, que es la pendejadita de grabar a los asistentes de la fila?? utilizan los vídeos para burlarse de la gente? por que no veo ninguna intención de seguridad, con tanta gente que entra allí, mas bien deberían preocuparse por si sucede un incendio en ese lugar, pasaría lo que sucedió en Brasil o algo peor, Autoridades, revisen las condiciones de seguridad a los clientes mas bien que son los que peligran en dicho lugar, allí no hay salidas de seguridad, cuando se sale en la madrugada es un infierno, he demorado mas de una hora, cero tolerancia a la discriminación!!!!

william andres fajardo saavedra dijo...

A mi me paso Igual, no soy tragenerista, ni siquiera amanerado, soy un gay serio.Soy un profesional de muy buenas costumbres, principios y valores y hasta apuesto fisicamente. No se que pasa con este sitio THEATRON, no me dejan ni arrimar a la puerta, pareciese que hubiese matado a un cura" o hubiese cometido un delito, fue por esto que opte por no volver como se dice ni apagar un incendio".
Mis amigos que vienen de otras ciudades siempre quieren ir conmigo a este sitio,pero les saco excusas para no ir a pasar penas y que después me estén preguntando, oye por que no te dejan entrar".Nunca he entendido las políticas de admisión de este sitio, por lo que me he dado cuenta atraves de amigos, se ve muchos expendedores de vicio adentro y gente que no es de fiar en otras palabras, ladrones".Entonces mi pregunta es, por que a la gente que somos de bien no nos dejan ingresar?

Anónimo dijo...

THEATRON es un lugar gay que hace exclusión a los propios gays. unos amigos de otra ciudad viajaron a Bogotá solo para conocer el sitio y no los dejaron entrar. No se de que se las pican... si allá entra todo el mundo, ni que fuera super exclusivo como Romeo. da tristeza saber que la misma población gay señala y estigmatiza a los otros gays. si de apariencia y buenas constumbres se tratara, los primeros que no deberían dejar entrar serían a los dueños del lugar.

Anónimo dijo...

Es una realidad que durante muchos años hemos sufrido, que al llegar a la puerta de teathron nos discriminan miserablemente con el cuento de la tarjeta, cada que voy a Bogota desecho la idea de ir a ese sitio para no pasar vergüenzas, no entiendo cual es el criterio de entrada, y duele que como profesional y persona de un buen nivel social me rechacen sin ningún razón, mientras entran personas con peor apariencia y con fines inescrupulosos, ojala las autoridades hagan algo con este sitio, la discriminación en Colombia es un delito y existen
leyes contra esto, que hacen las organizaciones que defienden los derechos de la comunidad LGBTI, da tristeza ver al gerente de esta discoteca argumentando en un foro en una distinguida Universidad que ellos establecen quien entra por la apariencia y que protegen la integridad de sus asistentes de ladrones y otros delincuentes, cuando cada rato se escucha de personas que han sido robadas, drogadas etc en este lugar, ahí si no aparecen las dichosas cámaras con que meticulosamente examinan quien entra y quien no. La dignidad de los seres humanos es un derecho fundamental y que tristeza que sea pisoteada por personas que se lucran de nuestra comunidad

Anónimo dijo...

buenos días, es verdad le da a uno como ciudadano de bien mucha tristeza, yo he logrado entrar 2 veces pero han sido mas las veces que me han sido negada las veces que me han sido negada la entrada a ese sitio, un día me fui con un familiar y nos rechazaron por que no teníamos esa tarjeta, pase una pena increíble y en otra oportunidad me negaron la entrada con dos amigos mas, acaso los derechos de igualdad no son para todo el mundo y el sitio no cuenta con la seguridad suficiente para brindarle a sus clientes, por favor si hay que ponerle atención a ese sitio, yo se que son muchísimas personas mas las que han tenido este inconveniente, es triste para una persona que viaja de lejos para ir a ese lugar y le nieguen la entrada, mas atención por favor.

Clari dijo...

ojala deje de tratatse asi a las personas con orientaciones sexuales diferentes a las comunes de una sociedad.
cada uno es como es y se deberia respetar como tal.
me gustaria viajar a Bogota y ver de que manera llevan esta situacion